Las joyas ¿como objeto de la religión o de la moda?

Para un fiel creyente católico es de suma importancia, por ejemplo, hacer una oración a santa rita conjuntamente con un rosario en la mano. Pero en la actualidad ese tipo de rito posiblemente ha difuminado la línea entre la devoción y las tendencias de la moda. Y es que cuando se trata de las tendencias, las joyas en los últimos años han marcado el camino de lo religioso aunque no se pueda comprender completamente su significado. 

Muchos diseñadores en el campo de la joyería se han dedicado a la reproducción de crucifijos, rosarios, medallas dedicadas a alguna virgen o santo, convirtiéndolos en glamorosos ornamentos con el fin de adornar los escotes, las muñecas y los dedos de actrices y celebridades. Naturalmente ello ha conducido a la difusión de una tendencia, incluso entre los que admiran a dichas celebridades y a los mismos diseñadores. 

La emulación es quien nutre más que nunca a nuestros días, conjugada con ese deseo de parecer lo más posible a todo los modelos estéticos que nos proponen de una forma constante y obsesiva los medios de comunicación y, sobre todo, si se trata del Internet. Estos son modelos que obviamente son inalcanzables debido a que a menudo son artefactos que han sido ajustados mediante programas de edición de fotos y todas esas innovaciones tecnológicas que permiten ser manipuladas en cualquier momento, bien sean imágenes estáticas o en movimiento. 

Ello sin dejar de mencionar todas las maravillas que se pueden lograr con el maquillaje, Tras lo cual podemos inferir o quizás también asegurar, que especialmente las personas más jóvenes cuentan con la tendencia de creer de forma ciega y servil en todo lo que ven en la televisión o en las redes sociales, para ello es totalmente real.

Visión de la estética moderna

De manera que tras tales aseveraciones, encontramos que en nuestros días las joyas que se conocían como religiosas, se han debilitado de su más profundo simbolismo espiritual y auténtico, y han sido reducidas a solo piezas componentes del quehacer mundano. Aunque obviamente siempre ha existido una yuxtaposición entre lo sagrado y lo profano, solo que en la actualidad podemos ver con más detalle y de una forma más sencilla la facilidad con la que se pasa de una situación a otra sin saber su significado, de esta forma ya no es una blasfemia, sino ignorancia del contexto.

No siempre ha sido así

ara quienes profesan la fe, y en este caso la cristina, llevar joyas religiosas, como collares, colgantes que contengan símbolos sagrados, también pueden ser regaladas en ocasiones que sean más o menos especiales. Pero ello no siempre se convierte en un deseo cuya finalidad es seguir la moda o una tendencia. De hecho, para un creyente no hay nada malo cuando se trata de hacer que su espiritualidad se pueda convertir en tangible usando algún colgante acompañado de un crucifijo o quizás un rosario realizado con un estilo más moderno, ya que ello nunca hará mermar su valor místico. En el acto de llevar una joya religiosa, y el significado que le otorgamos a ese gesto contiene más valor que en otros contextos ya que ello puede determinar una gran diferencia, aunque sea sutil, entre lo sagrado y lo profano.

Dejar un comentario